¿No te ha pasado que vas por la vida poniendo canciones en tu cabeza?
Como ya sabrán mis gustos musicales son bastantes extraños... me gusta Lost Acapulco y Bunbury, pero también Celso Piña e Intocable, amo a Ely Guerra y bailar salsa. Así que -Cual si fuera serie televisiva- cada vez que pasa algo, mi cerebro conecta una canción del repertorio para ambientar, Cuando me decidí andar con Paula sonaba A girl like you de Edwin Collins, por ejemplo. Así es mi cabeza, ¿lo puedes imaginar?
Verás...
Hace unas semanas, Arturo -el ex de Paula, el greñudo que se nos pegó mientras comíamos tacos y me llamo "Doc"- la invito a un concierto y, cuando ella me lo dijo, me puse bastante mal. Tuvimos una discusión de horas, y aunque ella me aseguraba que ya no sentía nada por el, yo trataba de darle razones por las cuales no debía ir -a decir verdad, lo único que pensaba era "es que estoy celoso"-. Podía imaginar el concierto y, en un descuido, el la abrazaba, besaba y raptaba para nunca regresarmela. Eso es bastante ridículo ya lo se. Al fin Paula se enojo conmigo: me dijo que era un absurdo por pensar esas cosas, así que le iba a decir a Arturo que no iba a ir . Primero me alegre, pero luego me sentí suela de zapato. ¿En mi mente? Creep de Radiohead.
Total que al otro día con la cabeza mas despejada , llegue a la conclusión de que lo mas importante en una relación es la confianza: yo podía confiar en ella, aunque el tipo aquel me cayera de la patada, "Soy una persona madura y puedo manejar estos celos... ¡ja!", me dije. Así que le llame para disculparme y decirle que no tenia problema alguno con que se fuera al concierto.
"¿Seguro? Ayer parecía todo lo contrario", pregunto. "Segurísimo, yo confío en ti", conteste. Con eso me la gane, y me dijo que le iba a llamar a Arturo para decirle que siempre sí, por que el día anterior le había cancelado. Yo colgué bastante orgulloso de mi actitud, y conecte música de banda en mi cerebro para celebrar mi inmadurez emocional. Escogí La noche que murió Chicago de Banda Toro (¡uy que maduro!).
-¿Y ahora por que no saliste con Paula? -Se fue a un concierto.
-¿Sola?
- Ehhh... no -conteste-
-y empezó a mugir como vaca-.
Ahí mi confianza se fue al traste. Me imaginaba con los cuernotes del engaño y haciendo "¡Muuu, muuu!", frente a mis ojos veía imagenes de Arturo recargando su cabeza en Pau, y a Paula agarrándole la mano y a Arturo abrazándola y a Pau besándolo... ¡arghhh! Mi soundtrack en ese momento era horrible... ¡Nooooo!
En vez de calmarme agarre mi celular y le llame (por lo menos tenia que saber que hacia), y no contesto. Dos, tres veces y nada. Diez veces y seguía sin contestar, ¿pues que estará haciendo? Pensaba lo peor. Como no dejaba de atormentarme mejor me fui a acostar, me quede dormido con Muriendo Lento de Moderatto, puedo jurarlo.
Ni cuenta me di que ya había amanecido cuando sonó el teléfono. Conteste, y era ella preguntándome si aún estaba dormido.
-Bss, bss, bss, gaaah, mssts, hola, ¿como te fue?
-Mas o menos. Arturo estaba muy enfermo y nos salimos luego del lugar. te llame a tu casa anoche, pero ya estabas dormido; vi que me llamaste varias veces, ¿paso algo malo? No escuche el cel con tanto ruido, perdón.
Me sentí ridículo.
-No nada, era para invitarte a salir hoy.
-¡Sííí! ¿Pasas por mi a las 12:00?
Colgué feliz y me quede en la cama otro rato. Casi podía oír a Café Tacvba cantando Eres.