martes, 3 de agosto de 2010

El soundtrack.

¿No te ha pasado que vas por la vida poniendo canciones en tu cabeza?

Como ya sabrán mis gustos musicales son bastantes extraños... me gusta Lost Acapulco y Bunbury, pero también Celso Piña e Intocable, amo a Ely Guerra y bailar salsa. Así que -Cual si fuera serie televisiva- cada vez que pasa algo, mi cerebro conecta una canción del repertorio para ambientar, Cuando me decidí andar con Paula sonaba A girl like you de Edwin Collins, por ejemplo. Así es mi cabeza, ¿lo puedes imaginar?
Verás...

Hace unas semanas, Arturo -el ex de Paula, el greñudo que se nos pegó mientras comíamos tacos y me llamo "Doc"- la invito a un concierto y, cuando ella me lo dijo, me puse bastante mal. Tuvimos una discusión de horas, y aunque ella me aseguraba que ya no sentía nada por el, yo trataba de darle razones por las cuales no debía ir -a decir verdad, lo único que pensaba era "es que estoy celoso"-. Podía imaginar el concierto y, en un descuido, el la abrazaba, besaba y raptaba para nunca regresarmela. Eso es bastante ridículo ya lo se. Al fin Paula se enojo conmigo: me dijo que era un absurdo por pensar esas cosas, así que le iba a decir a Arturo que no iba a ir . Primero me alegre, pero luego me sentí suela de zapato. ¿En mi mente? Creep de Radiohead.

Total que al otro día con la cabeza mas despejada , llegue a la conclusión de que lo mas importante en una relación es la confianza: yo podía confiar en ella, aunque el tipo aquel me cayera de la patada, "Soy una persona madura y puedo manejar estos celos... ¡ja!", me dije. Así que le llame para disculparme y decirle que no tenia problema alguno con que se fuera al concierto.
"¿Seguro? Ayer parecía todo lo contrario", pregunto. "Segurísimo, yo confío en ti", conteste. Con eso me la gane, y me dijo que le iba a llamar a Arturo para decirle que siempre sí, por que el día anterior le había cancelado. Yo colgué bastante orgulloso de mi actitud, y conecte música de banda en mi cerebro para celebrar mi inmadurez emocional. Escogí La noche que murió Chicago de Banda Toro (¡uy que maduro!).

La tarde del concierto acompañe a mi primo a su partido de fut y fue hasta ese momento que comencé a sentir celos de nuevo; dude de haber hecho lo correcto y para acabarla de cagar, mi primo -tan oportuno como siempre- me pregunto:
 -¿Y ahora por que no saliste con Paula? -Se fue a un concierto.
-¿Sola?
- Ehhh... no -conteste-
 -y empezó a mugir como vaca-.

Ahí mi confianza se fue al traste. Me imaginaba con los cuernotes del engaño y haciendo "¡Muuu, muuu!", frente a mis ojos veía imagenes de Arturo recargando su cabeza en Pau, y a Paula agarrándole la mano y a Arturo abrazándola y a Pau besándolo... ¡arghhh! Mi soundtrack en ese momento era horrible... ¡Nooooo!
En vez de calmarme agarre mi celular y le llame (por lo menos tenia que saber que hacia), y no contesto. Dos, tres veces y nada. Diez veces y seguía sin contestar, ¿pues que estará haciendo? Pensaba lo peor. Como no dejaba de atormentarme mejor me fui a acostar, me quede dormido con Muriendo Lento de Moderatto, puedo jurarlo.

Ni cuenta me di que ya había amanecido cuando sonó el teléfono. Conteste, y era ella preguntándome si aún estaba dormido.
-Bss, bss, bss, gaaah, mssts, hola, ¿como te fue?
-Mas o menos. Arturo estaba muy enfermo y nos salimos luego del lugar. te llame a tu casa anoche, pero ya estabas dormido; vi que me llamaste varias veces, ¿paso algo malo? No escuche el cel con tanto ruido, perdón.
Me sentí ridículo.
-No nada, era para invitarte a salir hoy.
-¡Sííí! ¿Pasas por mi a las 12:00?
Colgué feliz y me quede en la cama otro rato. Casi podía oír a Café Tacvba cantando Eres. 

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